Las dunas de Artola
Las Dunas de Artola son un monumento natural protegido: dunas de arena vivas y reales, una rareza en esta costa tan construida. Pasarelas de madera te llevan entre las dunas sin dañar la vegetación, y en lo alto se alza una antigua torre vigía, la Torre Ladrones, de los tiempos en que los piratas navegaban esta costa.
Es un paseo corto y fácil, perfecto para el final de la tarde. Quédate en las pasarelas, porque las dunas se recuperan muy despacio.
La playa
La playa de Cabopino es ancha, dorada y bastante más natural que las cuidadas playas urbanas de más allá. Hay una zona donde se permite el naturismo, así que mira bien dónde pones la toalla. Por lo demás es una playa preciosa y amplia, con un par de buenos chiringuitos para comer con los pies en la arena.
Encontrarás más playas en fila en nuestra guía de las playas de Mijas.
El puerto deportivo
Puerto Cabopino es uno de los puertos deportivos más pequeños y con más encanto de la costa. Nada de megayates ostentosos como en Puerto Banús, sino casitas blancas, barquitas y un puñado de restaurantes y bares alrededor del agua. En una tarde de verano da gusto quedarse aquí con una copa y vistas a los barcos.
Los fines de semana a veces hay un pequeño mercadillo. El puerto es lo bastante pequeño para recorrerlo en media hora, y lo bastante grande para quedarse.
Cómo llegar
Cabopino está justo pasada Calahonda, en la frontera de Mijas y Marbella, con su propia salida de la A-7. Desde La Cala de Mijas llegas en un cuarto de hora en coche. Hay aparcamiento junto al puerto y a las dunas, pero en verano se llena pronto.
Combínalo fácilmente con un día en Marbella; mira nuestra guía de Marbella.
Preguntas frecuentes
Cabopino está en la frontera de Mijas y Marbella, justo pasada Calahonda, con su propia salida de la A-7. Desde La Cala de Mijas llegas en un cuarto de hora en coche.
Sí, las Dunas de Artola son un monumento natural protegido con dunas de arena vivas. Pasarelas de madera te llevan a través de ellas, y en lo alto se alza la antigua torre vigía Torre Ladrones.
Una parte de la playa de Cabopino es playa nudista, el resto es playa normal. Mira bien dónde pones la toalla.
Sin duda, es uno de los puertos deportivos más pequeños y con más encanto de la costa, con casitas blancas y un puñado de restaurantes alrededor del agua. Ideal para una copa en una tarde de verano.
